Los adventistas en un princípio, vieron la dificultad que tenían sus jóvenes, al no tener un lugar de estudio cristiano. Ellos necesitaban un colegio, una institución que les brindara una educación con la filosofía adventista. Fue por esa necesidad que nacieron los colegios adventistas.
Uno de los principales motivos que tienen estas instituciones, es de hacer que los jóvenes pertenecientes a la iglesia, tengan un lugar en donde se puedan prepararse para llevar el evangelio a todo el mundo. Este es uno de los objetivos centrales que tienen estos colegios. Luego es el de educar a los jóvenes con princípios cristianos. Además de enseñarles la lealtad, el altruismo y la dedicación por lo que hacen.
Algo importante a destacar, es que estos colegios, no tienen clases los sábados, o sea que los alumnos no tienen problemas como en otras instituciones que no pueden cumplir los requisitos de sus carreras cuando tienen un exámen en sábado.
El tema preocupante de esto es que, muchos dicen y afirman que algunos de los jóvenes de la Universidad Adventista del Plata, cuando llegan aquí, pierden su espiritualidad, y no trabajan más por la obra como lo hacían en sus iglesias. Si bien esto puede ser en cierto punto verdad, la mayoría de los chicos encuestados, dicen sentir sí la dificultad por participar pero luchan por mantener su buena espiritualidad aquí en esta universidad. Es importante destacar, que la universidad como ente, también debe proveer actividades para que los alumnos intensifiquen su relación con Dios. Deberían ser reuniones que eleven, no monótonas, no exponiendo temas que en realidad a los jóvenes no les interesan, deben ser temas y actividades que toquen realmente su corazón, que ellos se sientan identificados y que vean que los directores de la institución se preocupan por ellos. Deben sentir que tienen un Dios cercano, que es fácil de alcanzar. Si bien estamos en un medio con gente que está muy bien preparada académicamente, la mayoría de los concurrentes a un culto son jóvenes, por lo tanto deberían ser temas para ellos. La espiritualidad de ellos depende mucho de el atractivo que tengan los cultos. Si bien el ritmo de vida, la forma de pensar de la juventud ha cambiado, no deberían cambiarse los objetivos de las instituciones. No solo se deberían formar buenos profesionales, sino misioneros de valor. La manera de llegar a los jóvenes con el mensaje sólo ha cambiado en la forma de expresarse, pero el Espíritu Santo sigue actuando de la misma manera en los corazones.Los alumnos proponen más protagonismo, eso lo dice el 68,75% de los encuestados.
Llegamos a la conclusión con lo que hemos investigado y rescatado de las encuestas que: primero, los chicos necesitan estar en un colegio, en el cual se encuentren la bases propuestas por Dios. Una educación integral. Ellos necesitan ser participantes de las actividades espirituales para que puedan sentirse útiles al servicio de Dios. Es necesario tener docentes que puedan explicar y vivan las maravillosas promesas de Dios, pues es importante que se apunte hacia el amor de Cristo en las vidas de los chicos.
miércoles, 7 de noviembre de 2007
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